jueves, 20 de agosto de 2015
Adiós
No puedo desearte lágrimas, por mucho que me hayas hecho llorar, ni puedo desearte dolor, por mucho que yo haya sufrido por ti, ni pesadillas, por muchas noches que me hayas quitado el sueño...
No impuse nunca términos ni condiciones, solo pedí lo que creía que me merecía, y que jamás hubieran mentiras entre nosotros, porque duele más la mentira injusta que la verdad hiriente.
Reconozco que nunca supe decirte adiós, porque te quise más que a mi propia razón, yo, que no suelo dejarme llevar por los sentimientos más que lo justo y necesario. Pero contigo y por mi, me fue imposible, te antepuse a mi propio bienestar emocional.
La culpa fue mía, te dí ese poder y ahora he de pagar las consecuencias...
Consecuencias de algo que quise que ocurriera, pero que tu no. Me abrí a alguien que no estaba preparada para lo que decía que si que lo estaba. Aún hoy me pregunto si fui yo el único engañado o también te engañaste a ti misma, y me quedará la duda probablemente para siempre.
No te voy a mentir, te quise y se que siempre te querré, aunque a veces el destino sea caprichoso y le guste jugar con nosotros. Pocas veces me he sentido tan derrumbado por alguien, siento que he vuelto a tocar fondo contigo, y cuando creo que ya no puedo hundirme más, vuelves a aparecer para demostrarme que me equivoco, que siempre hay un pez más grande, que siempre queda camino hacia abajo. Aunque he de reconocer que no siempre fue todo malo, también hubo momentos buenos, aunque más escasos.
Pero esta situación no es solo culpa de uno, sino de los dos, quizás sea verdad eso de que el destino nos une y nos separa, para demostrarnos que es caprichoso y que siempre se cumplen sus deseos, pero he aprendido mucho sobre mi, gracias a ti, Despertaste sentimientos en mi que creía muertos hace ya mucho, y ahora sé, que solo quien los merece los hará despertar.
Reconozco que fui exigente, pero nunca exigí nada que supiera que no podías darme, o que estuviera fuera de tu alcance. Solo algo que tu no quisiste darme, tal vez por miedo, tal vez por inexperiencia, o tal vez, simplemente por que no querías, es algo que tampoco sabré nunca.
Tu hermetismo despertó mi desconfianza, tus secretos la alimentaron y tus mentiras hicieron que esta creciera hasta limites insospechados, cada vez más...y más... Entrando así en un circulo interminable.
Luego también te volviste exigente a tu manera y me pedías cosas que tu ni si quiera me ofrecías...
No se puede exigir sin dar ni ofrecer.
Quizás nunca vaya a ser capaz de decirte adiós del todo, pero si nadie esta dispuesto a cambiar después de todas las veces que lo hemos intentado...quizás sea lo mejor, aquí y ahora... Aunque ya llevo un tiempo sin saber nada de ti... Decirnos...
Adiós.
Lo siento.
lunes, 16 de marzo de 2015
Si...yo también me caigo...
Y os aseguro que desde ahí abajo, se ven cosas muy interesantes, la gente parece muy grande, pero te das cuenta de que lo que parecía estar a tu altura, en realidad, no es así. Te das cuenta que usan tacones. Veras gente caer a tu altura, incluso más hondo, cuando pensabas que no podían caer más profundo que tu, te das cuenta de que a ellos les va a costar más salir de su agujero, pero algunos salen mucho más rápido incluso que tu.
Es en ese momento cuando te das cuenta que no importa que o quien seas, todo el mundo cae, a veces más abajo que tu, pero salir del agujero no depende de las manos que te tiendan, ni de las cuerdas que te tiren, depende de tu actitud al mirar hacia arriba y de cuando estas preparado para salir y volver a levantarte, siendo tu mejor tu, habiendo crecido, no solo físicamente al descansar, sino también mentalmente, estando así preparado para enfrentar de nuevo tu día a día, plantarle cara a tus problemas cotidianos y demostrar, primero a ti mismo, y luego a los que te mandaron allí abajo, que nadie manda sobre ti. Solo TU.
viernes, 6 de marzo de 2015
Palabras...
Dolor
Nostalgia
Esperanza
Felicidad
Calor
Cariño
Amor
Amistad
Color
Alegría
Sonrisas
Ayuda
Agonía
Desazón
Ansiedad
Estrés
Compartir
Organización
Frio
Autoestima
Esclavitud
Constancia
Belleza
Deseo
Decepción
Tristeza
Añoranza
viernes, 20 de febrero de 2015
Seamos pues sinceros
A decir verdad, me apetece hacer esto, sobretodo por mi, y por cerrar puertas...lo necesito.
Ha pasado bastante tiempo y si soy sincero, no es que lo eche de menos, es que me había acostumbrado a ello, no podré decir que nunca la quise, porque lo hice, pero llegó un momento que el amor quedó oculto por todo el dolor que me hizo sufrir, era ella quien lloraba, pero a mi al que le dolía cada palabra que salía de mi boca, explicando el porque sentía ese puñal en el corazón cada vez que hacía algo que distaba mucho de lo que ella me decía, que era que me quería...
Noches de silencio, por orgullo.
Muchos ' lo siento ' en el olvido, sin más importancia, camuflados en una falsa sonrisa, incompleta, arrastrados a lo largo del tiempo, haciendo mella en un sentimiento que más y más se apagaba, poco a poco y nos sumía en este oscuro final agónico y, ahora, silencioso, lleno de miradas de melancolía, por lo que pudo y no fue.
Muchos ' lo siento ' en el olvido, sin más importancia, camuflados en una falsa sonrisa, incompleta, arrastrados a lo largo del tiempo, haciendo mella en un sentimiento que más y más se apagaba, poco a poco y nos sumía en este oscuro final agónico y, ahora, silencioso, lleno de miradas de melancolía, por lo que pudo y no fue.
Aunque a veces, es mejor así, quizás antes si, pero ya no le guardo rencor por su manera de huir, por su falta de honestidad.
Solo me queda darte las gracias por dejarme conocerte, para definitivamente curarme así de ti...
sábado, 14 de febrero de 2015
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


