Hace algo
más de un año, jamás hubiera dicho que mi vida podría dar un cambio, por
pequeño que fuera, me sentía como atrapado en un bucle sin salida, que siempre
volvía al mismo principio y no acababa jamás.
Sin embargo, algo ocurrió, atravesé uno de los momentos más duros de mi vida, para mi no había nada que pudiera cambiar mis pensamientos, mis sentimientos, nada que pudiera sacarme de aquel pozo en el que estaba cayendo poco a poco, pena, oscuridad, tristeza, ahogo…
Sin embargo, algo ocurrió, atravesé uno de los momentos más duros de mi vida, para mi no había nada que pudiera cambiar mis pensamientos, mis sentimientos, nada que pudiera sacarme de aquel pozo en el que estaba cayendo poco a poco, pena, oscuridad, tristeza, ahogo…
Pero algo
ocurrió, encontré alguien que me podía comprender, que sabía cómo me sentía y comprendía
por lo que estaba pasando, no solo eso, sino que además intentaba que yo no me
sintiera de esa manera, hacia lo que fuera necesario, y todo aquello que estaba
en su mano, para que yo no pensara en ello, ni me sintiera mal por nada.
Hacía que cada día de mi vida se convirtiera en un día nuevo y especial, y que no me rindiera por nada del mundo. He intentado agradecerle una y otra vez todo lo que ha hecho, y lo que a día de hoy sigue haciendo por mí.
Esa persona eres tú, Paqui Giménez Verdejo. La persona que ha conseguido que mi mundo de un cambio que jamás hubiera soñado, ni en mis más profundos sueños, la persona que vino a darme una última esperanza, la persona que vino a decirme que sí que vale la pena luchar por tus sueños, que sí que vale la pena volver a levantarte cada día, con un objetivo, el objetivo de seguir adelante, de vivir tu sueño, que sí que se puede ser feliz, aun cuando lo has perdido casi todo, que las cosas malas, traen consigo cosas buenas, que aún podemos llorar de alegría.
Hacía que cada día de mi vida se convirtiera en un día nuevo y especial, y que no me rindiera por nada del mundo. He intentado agradecerle una y otra vez todo lo que ha hecho, y lo que a día de hoy sigue haciendo por mí.
Esa persona eres tú, Paqui Giménez Verdejo. La persona que ha conseguido que mi mundo de un cambio que jamás hubiera soñado, ni en mis más profundos sueños, la persona que vino a darme una última esperanza, la persona que vino a decirme que sí que vale la pena luchar por tus sueños, que sí que vale la pena volver a levantarte cada día, con un objetivo, el objetivo de seguir adelante, de vivir tu sueño, que sí que se puede ser feliz, aun cuando lo has perdido casi todo, que las cosas malas, traen consigo cosas buenas, que aún podemos llorar de alegría.
Se que te
elegí, porque sabía que tú eras la persona que cambiaría mi mundo, ya lo
cambiaste sin ser nada… imagínate ahora, que lo eres todo. Que te elegiría una
y mil veces, tantas como vidas viviera. Que repetiría mi nuevo día más feliz de
mi vida, una y mil veces, solo si es contigo. Y que deseo con locura, que
llegue el día en que estemos totalmente preparados, tanto económica, como
mentalmente, en que exista alguien que sea nuestro, de los dos, por y para
siempre. Ese será mi nuevo día más feliz en mi vida.
Logan
vendrá! Y cargado de sorpresas, seguro.
Te quiere,
tu picaflor preferido.
