jueves, 18 de octubre de 2012

Lo que mi cuerpo puede decir de mi...



Hoy, 18-10-2012, creo que ha sido un día..."diferente". Si, he salido de la rutina que enmarca mi monotonía, y he intentado afrontar la vida y la realidad, de una nueva manera, y todo esto, por el simple hecho de que mi estado físico, me indica muchas cosas, "traducido" por alguien que sabe leerlo, obviamente.

La vida esta rebosante de energías, energías que transmitimos y que nos son transmitidas, cada uno de nuestros puntos claves en el cuerpo, son indicadores de un subconsciente ajeno a la razón y muchas veces a la lógica racional que, en ocasiones, nos acompaña, ya sea de una manera más o menos acertada...
Yo soy de esas personas que piensan y opinan que todo tiene un porque, solo hay que buscarlo, aunque no he dicho que esa búsqueda sea más o menos difícil, o que sea algo superficial o que haya que profundizar más o menos, solo digo que todo tiene una explicación y que según sea la persona, será capaz de encontrarla antes o después, aunque a veces, necesitemos ayuda.
Yo creo firmemente en la introspección, y con ello, en el autoconocimiento de uno mismo, a mi parecer es esencial en una persona que este a mi alrededor, que sepa porque hace las cosas que hace, no que solo actúe por instinto, porque el instinto en nosotros ya no es excusa para un acto mal hecho, o realizado de una manera incorrecta. En contraposición a todos aquellos filósofos y psicólogos de la historia, yo no creo que el ser humano haya nacido, ni nazca con una serie de "reglas básicas" escritas en el, creo que una persona se hace al crecer, al avanzar, al caer, sobretodo...al levantar, al vivir, al equivocarse o acertar y también de lo que tiene a su alrededor.
Mucha gente piensa que nos educan mal desde el principio, que desde pequeños nos educan para que cuando seamos mayores, seamos sumisos, lo ideal para una empresa, que estemos vacíos de ambiciones, de sueños e ilusiones, sin un rumbo u horizonte que seguir ni a donde llegar...

Algo que hoy en día también es palpable en el ambienten y que sin darnos cuenta estamos contribuyendo a que la persona que tenemos delante se sienta más y más decepcionada con el paso del tiempo es la verdad. La verdad, la sinceridad, decir lo que se siente, lo que se piensa, lo que se nos pasa por la cabeza en determinado momento, nos ayuda más a dejar que la gente nos conozca y no se lleven de nosotros esa impresión de "buena persona", complaciente y siempre al servicio de la gente y de los demás (esto también suele formar parte de la educación que recibimos), esperando a que nos pidan algo para estar ahí y complacer a los solicitantes... Si bien es verdad, que a veces queremos justificarnos e inconscientemente como escudo, decimos que no queremos ser sinceros porque no comprendemos que es lo que nos pasa o la situación, o incluso llegamos a intentar hacer creer a quien tenemos delante que no le hemos dicho nada por su bien, "es que no quería hacerte daño", todo una sarta de bobadas y estupideces, un ejemplo seria algo como... Yo te voy clavando el cuchillo, y ya cuando este dentro te lo digo...en lugar de...oye, que voy para allá con un cuchillo para clavártelo. (Exagerándolo).

Si os dais cuenta (y si no ya os lo digo yo), a mi parecer estas dos ideas que hoy plasmo aquí (si, tiene que ver con cosas que me pasan o me han pasado recientemente, por si alguno pregunta, que ya lo sepa), están relacionadas, se necesitan mutuamente, y no solo entre ellas y la persona misma, ambas dos ideas no solo son complementarias, sino que cada una de ellas tiene una visión hacia dentro y hacia fuera del individuo mismo. Intentaré explicarlo:
Una persona sincera consigo misma, es una persona que llevará el autoconocimiento y la introspección a un nivel inferior y más profundo que una persona que no es sincera consigo misma, y una vez alcanzado el nivel máximo de autoconocimiento, podemos mostrarlo hacia afuera, de la manera que más nos convenga y que mejor sepamos y queramos, es decir, yo me conozco a mi mismo, yo se lo que me hace falta para ciertas cosas u otras, como puede ser por ejemplo ser feliz, (uno de los objetivos de la vida, en mi opinión). No solo hay que ser sinceros con uno mismo para poder conocernos un poquito mejor, sino también con quien tenemos delante, puesto que mentir (no ser sincero), puede crear a esa persona una imagen equivocada o errónea de nosotros mismos, y para poder dar la imagen que realmente somos...debemos conocernos a nosotros mismos.

Tened cuidado al levantaros…puede que si veis una sombra en vuestro camino, la estéis poniendo vosotros mismos, así que antes de abrir la boca y quejaros, daros la vuelta y observar la luz, a ver si hay una mano…o es vuestro propio ego. Juan Andrés.

martes, 25 de septiembre de 2012

Mi luz...mi oscuridad...mi sombra...




Alguna vez os habéis parado a ver, no a mirar, a ver. Yo últimamente no lo hago mucho, me siento un poco demasiado ajetreado, pero hoy ha sido el día, hoy me paré a mirar el tiempo, y a ver desde fuera de mí, lo que tengo en mi interior…

¿Sabéis que vi? Negro, todo negro. Algunos lo llaman oscuridad, otros vacío, y otros “la nada”. Entonces descubrí que para ver claridad en la oscuridad, hay que encontrar una puerta, una ventana, un interruptor, hay que encontrar luz…
Así que decidí buscar fuera de mí, a ver si encontraba ese punto de luz que me hiciera ver en la oscuridad con otra perspectiva… 

En ese momento conseguí vislumbrar algo, pero todo parecía lejano, me sentí una persona que mira un cielo estrellado en la noche, pero con muy pocas estrellas, aquellas que parecían más cercanas, solo eran el reflejo de otras muy lejanas…

Visto que ni dentro ni fuera veía demasiada luz, tomé otra opción, ¿adivináis? Cerré los ojos, ¿para que me sirve mirar, si no puedo ver?, para nada.
Al principio tuve mucho miedo, es obvio, cualquier persona que no se le ha privado del sentido de la vista desde siempre, en sentido obligatorio, es TOTALMENTE DEPENDIENTE de lo que ve. Pero poco a poco me tranquilicé, no dejé de estar alerta, pero ya no era solo mi respiración agitada lo que escuchaba, fue… ¡Sorprendente!

Oía la luz, estaba ahí, delante de mis narices, no preguntéis como, pero sabia que estaba delante de mi, en un impulso por aferrarme a esa luz tan intensa, salté sin ni si quiera ver si era real o no, casi sin haber abierto los ojos…
De nuevo la nada se apoderó de mi presente, en ese momento comprendí que quizás debía escuchar, no solo oír, y así lo hice, escuché; escuché aquello que mi ceguera temporal y totalmente autoimpuesta voluntariamente, tenia que decirme, y ¿Sabéis lo más sorprendente? No escuché voz conocida, ni palabra alguna, solo lo que al principio parecían ruidos y luego más claramente, sonidos, intenté no desesperar en aquel eterno comprender del seno de mis entrañas, de mi mente, escuché finalmente el sonido del agua, sin saber de donde provenía. Descubrí en mí, la más alta de las cataratas y lo que sus aguas me querían decir, que no hay caída tan larga, que nunca llegue al final, siempre acaba…

Escuché un océano, no el de mis sentimientos, un océano bravo, impetuoso, como nunca ninguno he visto, se leía el coraje en las crestas de sus enormes olas, la espuma no era blanca, sino roja, que reunía toda esa furia incontrolable y como rompía y desataba su furia contra la orilla y contra las rocas, pero me di cuenta de que si no vas hacia él, si esperas a que él llegue a ti, a una distancia prudencial, llega manso y apacible y nos podemos sentar tranquilamente a observar su furia sin riesgo, ni peligro…

Oí el viento, este me quiso contar historias, las historias de aquellos que naufragaron en el mar de las dudas, porque no supieron hacer las preguntas correctas, escuché un llanto, pero no el llanto de cualquier persona, animal o cosa, el llanto de un sentimiento, el llanto de aquellas ambiciones abandonadas y aquellos sueños rotos que cayeron en el olvido o en la frustración de aquellos que los abandonaron a su suerte en el gran abismo de la apatía y el conformismo, por la desesperanza de haber intentado hacer a alguien mejor, más inteligente, más fuerte, más alto, pero estos sueños y ambiciones no son nada si no van en compañía de una fuerza de voluntad que pone la persona…
También saboreé la miel, la miel de aquellos que SI alcanzaron la luz, de aquellos que cumplieron con sus sueños y ambiciones, ¿sabéis? No es un sabor ni dulce ni amargo, es un sabor único. Me dejaron probarlo, y no soy capaz de olvidarlo, ansío volver a probarlo para no sacarlo de mi boca nunca, es un sabor que te sacia…pero no te llena…

Respiré el mismo aire que respiran aquellos que triunfan, es el aire renovado que sale de aquellos mismos sueños y ambiciones satisfechas y realizados, el que emanaban al sonreír, porque no eran risas, eran sonrisas de satisfacción y alegría, júbilo…

Y sentí, sentí la sensación que da llegar y tocar el cielo con las manos, tocar la luz, y es…como sentir una caricia eterna, llena de ternura y sabiduría al mismo tiempo, como entre algodones… Y sentir todo lo anterior y además verlo y disfrutarlo…
Ser consciente de que todo aquello es real y no solo para un rato, ver, creer, saber y conocer, sin imaginar, sin suponer que aquello tiene que existir…sino SABER que EXISTE…

Y entonces lo vi, en aquel momento vi mi luz, aquella que sentí delante de mi aquella vez, la primera que vez que cerré los ojos, y lo comprendí todo, mi luz siempre esta conmigo, la sentí porque nos rodea toda su energía, mi luz estaba sobre mi, deseando que viera el camino, ella no podía hacer más que brillar como lo hacia e irradiarme con su calor…y me di cuenta que el problema soy yo mi perspectiva frente a mi camino, y vi que caminaba en la dirección incorrecta y que aquella “nada”, aquel vacío, era…
mi propia sombra…

sábado, 14 de abril de 2012

Un 14 de abril...desde lo mas alto...


... Y los pequeños destellos bajo mis pies, me dicen que la vida sigue, en un constante fluir, para recordarme lo vacía y banal que es la vida, carente de sentido en si misma, pero que no hay que rendirse y hay que seguir luchando, los buenos momentos acaban, pero hay que recordar que se nos concedió el don de vivir aquí, con todas sus consecuencias y nosotros las aceptamos y asumimos, una pérdida, no lo es si no trae consigo una ganancia, y podemos dejarnos llevar por el fluir del tiempo, o podemos forzarnos a nadar contracorriente, lo que traerá consigo, lagrimas, disgustos y angustias. Debemos aprender de lo q tuvimos y ya no tenemos...y no decepcionar a quienes ya no están...y hacer que saquen su sonrisa mas satisfactoria y de orgullo que nunca hayan ofrecido al mundo y por todo y sobretodo....para algún día estar...orgullosos de nosotros mismos...

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Hipocresia?

Ultimamente, mi vida esta dando unos pequeños giros, no todos son buenos, eso es algo que hay que asumir, pero no se queda la cosa simplemente ahí.

En el mundo en que vivimos, la gente esta dormida, todos y cada uno de los participantes de este juego llamado vida, se han acomodado, por lo tanto creo que la palabra hipocresía esta infravalorada por aquellos que se atreven a utilizarla, hipocresía no es solo ver lo que hacen los demás, se trata de ser capaces de no hacerlo nosotros mismos. Todas y cada una de las persona de este mundo, SIN EXCEPCIONES, hemos sido, somos y seremos hipócritas, ayer, hoy, mañana y SIEMPRE, es muy fácil y cómodo ver lo que los demás son capaces de hacer mal, pero no somos capaces de razonar lo que hacemos nosotros, nos creemos que la vida es un sueño, en el que estamos inmersos y que solo vemos desde nuestra nariz hacia delante, cuando desde donde tenemos que ver es desde nuestro propio interior, DEBEMOS ser egoístas en la vida, DEBEMOS mirar por nosotros mismos, DEBEMOS hacer con nuestra vida lo que nos de la gana, no lo que los demás quieran, pero, ya que no estamos solos en el mundo, nos tenemos que dejar guiar por unas directrices, una serie de normas, que, EN PRINCIPIO, vienen inherentes a nosotros por el simple hecho de ser, SERES HUMANOS, dotados de capacidad e inteligencia, unas normas muy básicas de convivencia, que las podemos tergiversar a nuestro antojo, cuanto queramos, pero se basan simplemente en el respeto de las demás personas con las que convivimos.

 El problema viene cuando hay personas que se creen mejor que otras, OJO, importante, MEJOR, todas y cada uno de las personas que pisamos este planeta, nos merecemos lo mismo, por el simple hecho de tener aquí los pies, de tener una vida, puedes ser una persona más egoísta o menos, OJO, egoísmo MALO, del que llegas tan lejos que te da igual lo que le pase al de al lado, siempre y cuando tu estes bien, aunque el se tenga que joder, ESE egoísmo. La vida es muy sencilla, sigamos todos las normas de convivencia básicas y luego, dependiendo de lo que nos importe una u otra persona, cambiemos nuestra actitud hacia ella, y si algo le molesta de lo que yo haga, OJO, siempre y cuando le afecte de una manera directa o indirecta, NO SEA POR PURO PLACER, las personas somos como somos y si queremos a los amigos, es por que los aceptamos, TAL Y COMO SON, sin querer cambiar NADA de ellos...

lunes, 6 de febrero de 2012

Love...


Me da mucho miedo hablar de este tema, porque creo que es el único que no existe ningun caso parecido, aunque si que existe una clara objetividad, aunque es imposible tenerla en cuenta, porque intervienen los sentimientos, algo que es de naturaleza inexplicable, y nos hacen sentir cosas que muchas veces no comprendemos...
¿Alguien conoce el amor? Se que puede parecer fácil responder, y que muchas personas afirmaran haber sentido el amor en si mismo alguna vez, y es posible que asi sea, pero muy improbable.
Mucha gente confunde el afecto con querer y el querer con amor, pero esto no es así...

Recorremos la vida, esperando encontrar alguien con quien ser feliz durante nuestra vida, ¿o no? Yo creo que no se trata únicamente de escoger a alguien para ser felices a su lado, se trata de ser felices nosotros mismos por nosotros solos, para poder compartir nuestra felicidad con esa persona, la vida, sin más motivos, pasa sin esperar a nadie ni a nada, y no digo que todo tenga que ser sencillo, digo, que no tenemos que complicarnos demasiado las cosas, las cosas pasan porque tienen que pasar.
Podemos querer a una persona, AMARLA incluso, pero ello no quiere decir que ella deba de sentir lo mismo por nosotros, muchas veces pensamos las cosas de una manera, que creemos que todo el mundo ha de pensarlas como nosotros, y eso no es así, eso es mentira, cada una de las personas de este mundo tiene unas prioridades y resulta que esas prioridades, no han de ser siempre las mismas que nosotros podamos tener, ya sea el vecino, o nuestr@ amad@. Debemos asumir que nosotros podemos sentir mucho por alguien, pero ese alguien no sentir lo mismo por nosotros; si esto ya es difícil de asumir, por si fuera poco, muchas veces interviene la otra persona cuando nos intenta hacer ver que también siente tanto por nosotros, y creemos que ambos dos sentimos igual, pero, por norma general, hoy en dia, la gente es una inconsciente y no se para a pensar que quiere y que no quiere, ese, es un gran problema hoy en dia, no te puedes fiar de nadie, lo bonito del amor es ser correspondido, es sentir que la otra persona nos devuelve todo lo que nosotros le damos, pero sin pedírselo, que cierra los ojos, y piensa en nosotros, igual que nosotros los cerramos y pensamos en esa persona.
Pero lamento comunicaros que eso es imposible, es prácticamente improbable que esa situación ocurra, por eso, el ser humano esta dotado de sabiduría e inteligencia, debemos ser racionales, incluso sentimentalmente hablando, debemos encontrar la explicación lógica y asumir las consecuencias, en este caso, incluso de actos en los que no tenemos nada que ver, y que no podemos controlar, no puedo decidir si una persona me tiene o no que engañar, eso queda dentro de la otra persona, queda dentro de su conciencia, por eso a mucha gente nos gusta tanto dar y dar vueltas a las cosas y a la gente, para conocer bien a la persona que tenemos delante de nosotros, para saber si es alguien en quien podamos confiar, puede que nos sintamos engañados, pero lo que no podemos hacer es abrir nuestro corazón a alguien antes de saber quien es y como es, porque cuando alguien entra dentro, YA NO SALE, es imposible, aunque poco a poco gane la razón y seamos consciente y racionales de que esa persona no debió entrar ahí, ya esta dentro y se va a quedar ahí para siempre, pero cada vez le vamos a reducir mucho más el espacio que ocupa dentro.
Hoy en dia cuesta mucho encontrar alguien que no le haya pasado eso, quizás por eso, en ocasiones puedo parecer muy frio, lo reconozco, y no llegar a entender ciertas situaciones que me cuenta gente que conozco, pero yo les replico y les digo que la culpa es solo suya, por no intentar conocer a la persona que tienen delante, y ya no es solo que nos atraiga o no, o que nos cuente su vida, sino ver dentro de ti, las sensaciones que te ofrece esa persona hacia ti, el como, el cuando, la cara, los gestos, las miradas, las caricias.
Las personas racionales nos dejamos llevar un poquito menos por los sentimientos, aunque a veces no se puedan evitar y, (por ejemplo cuando te mandan un whastapp y pones cara de gilipollas…) nos dejamos llevar un poco por el momento, la situación y lo que nos gustaría ver y estar con esa persona en ese momento…
Pero de todos modos, no soy quien para dar lecciones a nadie sobre nada, vengo a mostraros lo imposible de la objetividad en el amor, en expresaros que pienso que quizás sea más bonito ser sentimentales, pero al final después de darte ostias y ostias por ser así, aprendes a ser racional, y antes de un hola, buscas esas miradas infinitas, que lo único que te hacen es ruborizarte, porque piensas que esa persona tiene mucho que aportarte en tu vida, tienes esa sospecha, aunque nos podamos equivocar, hasta que hablas con esa persona y poco a poco vas descubriendo como es, y te das cuenta de que era bastante acertado todo a como tu pensabas… y te gusta esa sensación, la sensación de estar haciendo lo correcto, conociendo poco a poco a esa persona, y sientes una gran satisfacción cuando crees que ella también intenta conocerte, y vives con cierta ilusión, aunque en ocasiones las cosas no salen como esperamos, y muchas veces suelen ser por problemas que ambas personas tienen, el miedo al dolor, aquel dolor que hemos sentido antes y que no queremos volver a sentir…porque duele, ni más ni menos, duele cuando lo das todo…y no te dan nada…duele, cuando amas incondicionalmente, y te devuelven mentiras, duele, cuando no existe nadie más par ti…y descubres…que para esa persona no eras lo mismo que ella para ti, a todos nos han hecho daño, tenerlo en cuenta.

Pero hoy aquí, vengo a defender el derecho a olvidarnos de ese dolor, vengo a defender el amor, por que podemos creer que no hay nadie más que esa persona para nosotros, pero eso no es verdad, eso no es así, debemos mirar dentro de nosotros mismos y descubrir y admitir que hicimos mal, que nos hemos dado cuenta de que las cosas no se hacen de esa manera, y que podemos volver a empezar, podemos volver a sentirnos libres, a ser felices NOSOTROS SOLOS, sin la necesidad de nadie para ser feliz, somos seres totalmente INDEPENDIENTES, reivindico el derecho a ser feliz única y exclusivamente bajo mi propia responsabilidad, haciendo lo que quiero hacer, incluso si fuera la única persona con vida sobre la faz de la tierra, para así, tener mi corazón abierto y descubrir, que alguien quiere que yo sea para el/ella, lo mismo que el/ella para mi…reciprocidad básica, sin tabúes, sin necesidades, sin preocupaciones, LIBRES, en espíritu y sentimientos, e inconscientemente, ofrecérselos todos los que me apetezca darle, sin obligaciones de más, sin inconformismos…LIBRES y aceptándonos tal y como somos cada uno de nosotros.

Para acabar, me gustaría mostraros una frase mia que escribí hace más de 6 años y que ha dia de hoy…me sigue gustando y creo que sigo teniendo razón…

“Cada oportunidad perdida, es un trozo de tu vida deshecha”

Espero que encontréis esa persona que os deje compartir su felicidad con vosotr@s, mientras la mayoría buscais…yo seguiré siendo feliz y esperando que llegue.

Un Saludo.