Alguna vez os habéis parado delante de un espejo, y os habéis
preguntado, ¿Quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿A dónde voy?
A veces me miro en un espejo, y solo veo una forma borrosa delante de mí, no consigo ver quien soy, ni consigo ver que es lo que quiero. Pero llega un buen día en el que te despiertas y todo es diferente, piensa que la vida te va a cambiar, hasta que descubres que solo es un día más… un día más en el que te sientes perdido, sin rumbo, sin nada…
Dicen que no se puede cerrar un libro (puerta, o ventana, como lo queráis llamar) de nuestra vida, hasta que no eres capaz de decir adiós, reconozco que ese es un gran problema, que todavía no he conseguido solucionar en mi vida…me cuesta mucho decir adiós, me cuesta mucho desprenderme de todo aquello que algún día me importó, creo que es algo más que miedo al cambio, creo que es terror… Sin embargo, creo que este es un buen momento para despedirme de mucha gente, no hablo de gente que por desgracia, ya no pueda cruzarme por la calle, porque la vida haya decidido llevárselos de nuestro lado, además yo siempre he dicho que una persona nunca muere, mientras viva en el recuerdo de la gente… Hablo de todas aquellas personas que me puedo cruzar por la calle, y que seguramente les invadirá la hipocresía y harán como que se preocupan por mí, pero en realidad, no les importará lo más mínimo… Seguro que muchos sabréis de lo que hablo.
A veces me miro en un espejo, y solo veo una forma borrosa delante de mí, no consigo ver quien soy, ni consigo ver que es lo que quiero. Pero llega un buen día en el que te despiertas y todo es diferente, piensa que la vida te va a cambiar, hasta que descubres que solo es un día más… un día más en el que te sientes perdido, sin rumbo, sin nada…
Dicen que no se puede cerrar un libro (puerta, o ventana, como lo queráis llamar) de nuestra vida, hasta que no eres capaz de decir adiós, reconozco que ese es un gran problema, que todavía no he conseguido solucionar en mi vida…me cuesta mucho decir adiós, me cuesta mucho desprenderme de todo aquello que algún día me importó, creo que es algo más que miedo al cambio, creo que es terror… Sin embargo, creo que este es un buen momento para despedirme de mucha gente, no hablo de gente que por desgracia, ya no pueda cruzarme por la calle, porque la vida haya decidido llevárselos de nuestro lado, además yo siempre he dicho que una persona nunca muere, mientras viva en el recuerdo de la gente… Hablo de todas aquellas personas que me puedo cruzar por la calle, y que seguramente les invadirá la hipocresía y harán como que se preocupan por mí, pero en realidad, no les importará lo más mínimo… Seguro que muchos sabréis de lo que hablo.
Tampoco voy a negarles el título de amigos, pero si los
etiquetaré como amigos pasajeros, de estos que vienen, pero luego, acaban yéndose…
Me hacen gracia. No sé si soy yo, o es que ellos no lo saben, pero ese tipo de
gente, quiero decir, se nota, cuando ves y hablas a alguien…uno de estos amigos
pasajeros, sabes que un día, tarde o temprano, ya no va a estar ahí, lo sabes.
Salvo excepciones muy gordas, que también me las he encontrado, pero por norma
general, lo sabes. Te dicen que nunca se irán, que siempre que quieras puedes
contar con ellos, pero es mentira. No te fíes ni de quien te llama hermano… A
fin de cuentas, no he venido aquí a explicaros esto… he venido a deciros ADIOS.
Es difícil liberarse de esto, pero no existe otra manera, sé
que muy probablemente no vuelva a hablar con vosotros nunca, que no os vuelva a
ver y lo único que quiero, es deciros ADIOS, os deseo lo mejor en la vida y
sobretodo que seáis felices, eso es lo más importante de todo, y si habéis decidido
que estáis mejor sin mí en vuestra vida, he de aceptarlo, al fin y al cabo, no
podemos llevarnos todos siempre bien ¿no? Jejeje.
De algunas personas siempre se hace mucho más difícil despedirse que de otras, sobre todo cuando has sentido cosas muy intensas por ellas, pero hemos de asumir que nos sacan de sus vidas, y muy probablemente nos echen la culpa a nosotros, por nuestra actitud y demás, sin embargo, ¿porque unos se quejan y otros se mantienen a nuestro lado? Hay cosas, que nunca lograremos entender. Como cuando te piden amistad, cuando saben que hay amor… O como cuando te piden amor, pero solo hay amistad… A veces, cometemos errores, pero es que es así como hemos de aprender, equivocándonos, cayéndonos, sufriendo, llorando, riendo, pero sobre todo, y lo que más nos debe importar, fijándonos en nosotros mismos, tú mismo, eres quien más te vas a enseñar, si averiguas el porqué de las cosas que te pasan a ti mismo, y los sentimientos que tú mismo tienes, sabrás quien eres. Hace un tiempo escribí una frase que decía así: “Quizás lo más difícil sea, encontrar alguien que quiera escuchar lo que tenemos que decir.” Hoy digo: “Tu eres esa persona que tanto desea escucharse”.
De algunas personas siempre se hace mucho más difícil despedirse que de otras, sobre todo cuando has sentido cosas muy intensas por ellas, pero hemos de asumir que nos sacan de sus vidas, y muy probablemente nos echen la culpa a nosotros, por nuestra actitud y demás, sin embargo, ¿porque unos se quejan y otros se mantienen a nuestro lado? Hay cosas, que nunca lograremos entender. Como cuando te piden amistad, cuando saben que hay amor… O como cuando te piden amor, pero solo hay amistad… A veces, cometemos errores, pero es que es así como hemos de aprender, equivocándonos, cayéndonos, sufriendo, llorando, riendo, pero sobre todo, y lo que más nos debe importar, fijándonos en nosotros mismos, tú mismo, eres quien más te vas a enseñar, si averiguas el porqué de las cosas que te pasan a ti mismo, y los sentimientos que tú mismo tienes, sabrás quien eres. Hace un tiempo escribí una frase que decía así: “Quizás lo más difícil sea, encontrar alguien que quiera escuchar lo que tenemos que decir.” Hoy digo: “Tu eres esa persona que tanto desea escucharse”.
Y hoy me escucho y sé lo que quiero, y lo que quiero es
decir a todas esas personas que ya no forman parte de mi vida, que me exigen,
que me critican, que me ignoran, que me imponen y que me echan en cara, lo que
soy, lo que hago y como lo hago. ADIOS. Gracias por todos esos días, meses o
años que me diste a tu lado, te lo agradezco, y espero haberte enriquecido casi
tanto como tú a mí.
Y a todos aquellos que quieran seguir pasando junto mí su
tiempo, por poco que sea, GRACIAS. Gracias por no juzgarme, por ayudarme en los
malos momentos, aunque haya poca gente que realmente sepa cuando necesito ayuda…
pero gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario